El dios que ha tenido tantos defensores desde la fe, tiene hoy algunos defensores pseudocientíficos. Einstein por ejemplo, habló del dios al terminar de beber su copa de ciencia. Con las nuevas teorías, la mecánica cuántica y la mecánica ondulatoria de Schrödinger, a esos de la fe, les da por llamar dios a una onda que está en todas partes y atiende a todos; el alma libre de su masa (cuerpo) se vuelve onda y escapa del mundo terrenal... Definitivamente hay prodigiosas imaginaciones para redactar excelentes libros de ciencia ficción, pero a más que avancen con la explicación física de su dios hetéreo, otros grandes hombres que no genuflectan, hallan la manera de pisotearlo. Con dios de la mano no puede haber hombres libres.
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